La salud de los dientes y encías depende de la adecuada higiene diaria. En ese sentido, es necesario educar a los niños para que adquieran el hábito de cepillar sus dientes cotidianamente y en forma correcta.
El elemento indispensable para la higiene de los dientes es el cepillo dental. Este debe estar en buenas condiciones, para lo cual es indispensable cambiarlo cada tanto.
Es necesario enseñar a los niños no sólo a lavarse los dientes, sino también cómo hacerlo y por cuánto tiempo. Un buen cepillado supone unos cuantos minutos. Se puede usar cualquier método para cepillar los dientes, el que sea más cómodo, pero no frotarlos con fuerza de un lado a otro. Son recomendables los pequeños movimientos circulares y movimientos cortos de uno a otro lado.
Para prevenir las caries, lo que se pone en el cepillo es lo importante. Use una pasta dental con fluoruro. El fluoruro protege los dientes contra las caries.
Una higiene más profunda supone el uso del hilo dental, que remueve los gérmenes y partículas de comida entre los dientes. Introduzca el hilo entre los dientes muy suavemente, de lo contrario podría herir las encías. Recuerde que el enjuage también es importante.
Los residuos de comida, especialmente los dulces, proveen nutrientes a los gérmenes que causan las caries dentales, así como a los que causan enfermedad en las encías. Por esta razón es importante remover todos los residuos de comida, así como la placa de los dientes. Remueva la placa por lo menos dos veces al día. Si Ud. sólo se cepilla y limpia con hilo dental una vez al día, hágalo antes de acostarse.